Personas con trajes de protección

Existen numerosos objetos, materiales y productos, de los que nos servimos en nuestra actividad cotidiana, que contribuyen a mejorar nuestra calidad de vida y nos permiten disfrutar de ventajas, servicios y comodidades. Todo ello, gracias al avance de la tecnología.

Sin embargo, para su obtención y fabricación se necesitan procesos industriales que requieren el empleo de sustancias y condiciones peligrosas.

 

Utensilios de material plástico, materiales empleados en la construcción y aislamiento de edificios, combustibles, fármacos, e incluso las fibras de los tejidos que nos aíslan del frío y la humedad son, entre otros, productos que requieren para su fabricación el uso y manipulación de sustancias peligrosas y el empleo de procesos industriales que entrañan un riesgo.

Estas actividades, por simples que sean, comportan un cierto riesgo. Es decir, existe la posibilidad de producirse accidentes que ocasionen importantes daños. La cuantificación de ese riesgo dependerá de la probabilidad de que suceda un accidente y de la magnitud del daño que éste sea capaz de generar.

NIPO: 126-21-025-9

Imagenes de Infografía accidente químico

Riesgo químico: Accidente grave en un establecimiento.

  • En caso de accidente de un establecimiento industrial o de transporte de riesgo químico, respeta las indicaciones de las autoridades.
  • Permanece atent@ a las noticias en los medios oficiales.
  • Sigue los recorridos alternativos propuestos y no burles los controles, puede ser peligroso.
Imagenes de Medidas autoprotección riesgos químicos

AUTOPROTECCIÓN: Confinamiento ante accidente grave en establecimiento industrial.

  • Protege los cristales con cinta adhesiva, en forma de cruz, para que no salgan proyectados en caso de explosión.
  • Aléjate lo más pósible de las ventanas y vete a la parte opuesta de la casa.
  • Respira a través de un paño húmedo.
  • No utilices el teléfono.
  • Cierra las puertas.
  • Desconecta la ventilación o la calefacción.
  • Para mayor seguridad también puedes sellar las juntas de puertas y ventanas.
  • Baja las persianas.
Imagenes de Evacuación riesgos químicos

AUTOPROTECCIÓN: Evacuación ante emergencia en establecimiento industrial.

Las autoridades indicarán:

  • Lugar de concentración.
  • Medio de transporte.
  • Lugar de destino.

Es importante:

  • Llevar una tarjeta con los datos de afiliación y domicilio habitual, DNI,...
  • Seguir los consejos que impartan los servicios de emergencia.
  • Acudir puntualmente, por grupos familiares completos, al lugar de concentración que le indiquen las autoridades.

En el ámbito de la Protección Civil, denominamos Riesgo Químico al ocasionado por aquellos establecimientos en los que se almacenan, fabrican y/o manipulan grandes cantidades de sustancias peligrosas.

En ellos, podrían producirse accidentes graves, cuyos efectos sobrepasaran los límites de las propias instalaciones, afectando a la población del entorno, el medio ambiente y los bienes.

Las sustancias peligrosas que se manipulan, almacenan o fabrican en los establecimientos industriales pueden dar lugar a:

Incendios

Son reacciones químicas rápidas entre sustancias combustibles y el oxígeno del aire (oxidaciones o combustiones). Como resultado de estas reacciones, se desprenden grandes cantidades de calor, sobre todo en forma de radiación térmica, que es absorbido por los organismos y objetos que se encuentren en el entorno. También se generan humos y gases producto de la combustión.

Los efectos provocados por los incendios dependerán del material combustible implicado y de la distancia a la que se esté del foco del mismo.

De esta forma, según el producto, los gases de combustión tendrán una composición u otra y, según la distancia, variará la radiación térmica y la concentración de los gases generados en la combustión.

Explosiones

Cuando las reacciones químicas de oxidación se dan a muy alta velocidad, se produce una expansión violenta de los gases de combustión, que a su vez generan una onda de presión. Esta onda consiste en compresiones y expansiones alternativas del aire atmosférico que en su avance, y dependiendo de la distancia, es capaz de destruir odesplazar estructuras, objetos y causar daños sobre las personas.

Fugas Tóxicas

Una fuga tóxica es el escape de una sustancia tóxica fuera del recipiente que la contiene. Cuando se trata de un vapor o un gas, puede formarse una nube que se desplazará en función de la orografía del terreno y de las condiciones meteorológicas reinantes; básicamente, según la velocidad y dirección del viento y la estabilidad atmosférica.

El grado de afectación de una fuga dependerá de las características toxicológicas de la sustancia, es decir, de su capacidad para producir daños en tejidos y órganos, y también de su concentración y del tiempo durante el que se esté expuesto a la misma.

Para cada sustancia hay una dosis (concentración de sustancia y tiempo de exposición) que determinará la gravedad de las lesiones.

El riesgo de accidente grave de un establecimiento industrial se evalúa a través de los Informes de Seguridad que periódicamente realizan los titulares y avalúan las administraciones.

Estos informes recogen los accidentes previsibles en los establecimientos, así como los posibles efectos de los mismos. Todo ello, estimado mediante técnicas y modelos reconocidos internacionalmente.

A partir de estos informes se efectúan los estudios de vulnerabilidad, donde se determina la población, los recursos medioambientales y los bienes que pudieran verse afectados, así como las medidas de protección más adecuadas para cada accidente.

Los establecimientos con riesgo de accidente grave han de aplicar los requisitos normativos en materia de seguridad industrial, tanto en el diseño de los equipos e instalaciones, como para garantizar un funcionamiento en condiciones seguras.

Estos establecimientos aplican sus políticas de prevención de accidentes graves de estructuras, procedimientos, prácticas, etc., en las que se considera la organización y formación del personal, el control de la explotación, la adaptación a las modificaciones y las auditorias y revisiones pertinentes, entre otros.

Asimismo, y con el objetivo de hacer frente a cualquier incidente o accidente que pudiera producirse, estos establecimientos desarrollan e implantan sus planes de autoprotección. Estos planes definen la organización y el conjunto de medios y procedimientos de actuación para limitar los posibles efectos en el interior del establecimiento.

Los órganos de las administraciones, competentes en estas materias, adoptan diversas medidas para el control de riesgos de accidentes graves en los que intervienen sustancias peligrosas. Entre otras:

  • La ejecución de inspecciones, planificadas y sistemáticas, a fin de comprobar:
    • que se han tomado las medidas adecuadas para prevenir los accidentes
    • que se han adoptado aquellas más convenientes para minimizar las consecuencias sobre las personas, el medio ambiente y los bienes
    • que el diseño, construcción, explotación y mantenimiento de los equipos e instalaciones relacionadas con el riesgo de accidente grave, presentan una seguridad y fiabilidad suficientes
    • que se han establecido programas de formación e información al personal del establecimiento sobre las medidas de prevención, protección y actuación en caso de emergencia
  • La adopción de políticas de asignación del uso del suelo en las que se tienen en cuenta los objetivos de prevención de accidentes graves y de limitación de sus consecuencias
  • El desarrollo e implantación de Planes de Emergencia que permiten mitigar las consecuencias de los posibles accidentes en el exterior de los establecimientos. Contando para ello con los recursos humanos y materiales de las diferentes administraciones y con los mecanismos de ayuda internacional.
  • La ejecución de programas de información a la población que pudiera verse afectada por un accidente de estas características.

Se conoce con el nombre de Normativa Seveso al conjunto de disposiciones legales de ámbito europeo, que regulan las actuaciones destinadas a prevenir los accidentes en establecimientos industriales, en los que intervienen sustancias peligrosas, y a reducir las consecuencias de los mismos.

Se trata de la Directiva 2012/18 UE del Parlamento y del Consejo, de 4 de julio de 2012 y sus posteriores modificaciones, que todos los Estados Miembros hemos de aplicar.

En España esta Directiva se implanta mediante el Real Decreto 840/2015 de 21 de septiembre.

Esta Normativa afecta a aquellos establecimientos en los que haya presentes sustancias peligrosas en cantidades igual o superiores a las indicadas en el Anexo I de la mencionada Directiva o Real Decreto.

Aunque el número de establecimientos afectados varía ligeramente a lo largo del tiempo, la normativa Seveso se aplica en España a casi 900 establecimientos.