El Gobierno aprueba cuatro nuevas directrices básicas que refuerzan el Sistema Nacional de Protección Civil
- Las nuevas directrices básicas, que fueron aprobadas por unanimidad por el Consejo Nacional de Protección Civil el pasado mes de julio, permitirán afrontar con mayores garantías las emergencias derivadas de accidentes con sustancias peligrosas, terremotos, erupciones volcánicas y situaciones que requieren medidas de autoprotección
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El Consejo de ministros ha aprobado hoy cuatro nuevas directrices básicas de protección civil destinadas a reforzar la capacidad de preparación y respuesta de las administraciones públicas ante algunos de los riesgos con mayor potencial de impacto sobre la población, los bienes y el territorio. Las nuevas directrices regulan la planificación frente a accidentes graves con sustancias peligrosas, riesgo sísmico, riesgo volcánico y autoprotección, en el marco del proceso de modernización del Sistema Nacional impulsado desde la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias.
La directriz básica sobre accidentes graves con sustancias peligrosas establece un marco común para la prevención y gestión de incidentes en instalaciones que fabrican, almacenan o manipulan este tipo de productos. El texto actualiza los criterios de actuación ante fugas tóxicas, incendios, explosiones o vertidos contaminantes, refuerza los sistemas de alerta e información a la población y mejora la coordinación entre administraciones, servicios de emergencia y empresas afectadas.
Por su parte, la directriz básica de riesgo sísmico fija los criterios esenciales para la planificación ante terremotos y fenómenos asociados, impulsando el análisis de vulnerabilidades, la preparación operativa, los sistemas de alerta y la protección de infraestructuras críticas y servicios esenciales.
La nueva directriz sobre riesgo volcánico actualiza los procedimientos de actuación ante procesos eruptivos e incorpora medidas de vigilancia científico-técnica, alerta temprana, protección de la población, planificación de evacuaciones y gestión de emergencias de larga duración.
Por último, la directriz básica de autoprotección establece los criterios y requisitos mínimos que deberán orientar la elaboración de los planes de autoprotección de centros, establecimientos e instalaciones cuyas actividades puedan generar situaciones de emergencia en el ámbito de la protección civil.
Actualización del Sistema Nacional de Protección Civil
Estas cuatro directrices se suman a las ya aprobadas este año para fenómenos meteorológicos adversos, incendios forestales, inundaciones y transporte terrestre de mercancías peligrosas.
Además, desde la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias se continúa trabajando en la elaboración y desarrollo de las cuatro últimas directrices básicas previstas, relativas a los riesgos biológicos, radiológicos, por maremoto y de accidentes aéreos.
Su futura aprobación por parte del Pleno del Consejo Nacional de Protección Civil permitirá completar antes de que finalice el año el conjunto de doce directrices básicas en total que conformarán el nuevo marco estratégico de planificación del Sistema Nacional de Protección Civil frente a las principales amenazas y emergencias que pueden afectar a nuestro país.
La aprobación de todo este conjunto normativo supone uno de los avances más relevantes de los últimos años en materia de protección civil y consolida un modelo más moderno, preventivo y resiliente, orientado a proteger a la ciudadanía y reducir la vulnerabilidad frente a emergencias cada vez más complejas.