Barcones destaca el valor de la colaboración y el trabajo compartido para fortalecer la Protección Civil




La secretaria general de Protección Civil y Emergencias y la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, entregan las medallas al mérito de Protección Civil en el País Vasco 2026 al Colegio Oficial de Psicología de Álava, Ainhoa Magrach, la asociación AIDATU y los cinco grupos de rescate del GREIM de Huesca
La secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, ha presidido esta mañana en la Delegación del País Vasco la entrega de las medallas al Mérito de Protección Civil 2026. Barcones ha estado acompañada en el acto por Marisol Garmendia, delegada del Gobierno en Euskadi, la alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, el general de la Guardia Civil, José Antonio Mingorance, el subdelegado del Gobierno en Bizkaia, Carlos García, las subdelegadas del Gobierno en Álava, Mar Dabán, y en Gipuzkoa, Noemí López, el comisario jefe de Álava de la Policía Nacional, Fernando Sanz, además de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y responsables y representantes de organizaciones y entidades colaboradoras en la atención de emergencias y Protección Civil.
Virginia Barcones ha felicitado a los premiados por su trayectoria y los méritos contraídos. El Colegio de Psicología de Álava, la investigadora Ainhoa Magrach, la Asociación Vasca de Suicidiología y los grupos de rescate de Huesca han recibido sendas medallas, en palabras de Virginia Barcones, “no únicamente como un reconocimiento a una trayectoria o a una actuación concreta. Son también una forma de decir qué protección civil queremos construir”.
La secretaria general de Protección Civil y Emergencias ha resaltado que las cualidades de los homenajeados “expresan especialmente bien que la Protección Civil debe aunar ciencia, cuidado, intervención y compromiso colectivo”. Los fenómenos extremos que afrontamos son cada vez más recurrentes, más intensos y más complejos, y sus efectos pueden encadenarse y multiplicarse. El cambio climático no crea todos nuestros riesgos, pero sí está modificando muchos de ellos y agravando sus consecuencias”, ha destacado Barcones. Y ante esta realidad, “nuestra respuesta no puede ser hacer simplemente más de lo mismo. Tenemos que anticiparnos más. Tenemos que conocer mejor. Tenemos que prepararnos mejor. Y tenemos que trabajar juntos”.
En este sentido, ha puesto como ejemplo el concepto vasco de auzolan para reivindicar la necesidad, ante las consecuencias que acarrea el cambio climático, de interiorizar “la convicción de que aquello que afecta a todos se construye entre todos”. Barcones asegura que “un Sistema Nacional de Protección Civil fuerte se construye desde la cooperación, desde el respeto a las competencias de cada administración, desde la confianza y desde la lealtad institucional. Necesitamos a las comunidades autónomas, a los ayuntamientos, a las diputaciones y a la Administración General del Estado”.
Por su parte, Marisol Garmendia, también ha elogiado a los premiados recordando sus méritos para recibir estas medallas de Protección Civil. “Las cuatro medallas al mérito de este año encarnan en sus acciones, en sus objetivos, en su compromiso personal y colectivo los conceptos de mérito y fraternidad. Sus esfuerzos y valor diarios en sus respectivos ámbitos profesionales con los ecosistemas naturales y las personas más vulnerables en las catástrofes, para socorrerles, acompañarles, darles el consuelo y las razones para seguir viviendo, merecen recompensa. Sois dignos de premio, reconocimiento y alabanza”.
La delegada del Gobierno ha destacado que “sois singulares, joyas humanas que brillan cálidas como estrellas en un cielo de negros nubarrones, que nos dan esperanza en el ser humano, en el poder del voluntariado, la solidaridad, de la fraternidad y de la igualdad intrínseca entre todos los seres humanos que merecen ser tratados con la misma dignidad”, ha afirmado.
Otro aspecto que la delegada del Gobierno ha resaltado es la vocación y la calidad humanitaria de los premiados. “En vuestras acciones, no preguntáis quién es, de dónde viene, qué piensa, cuánto dinero tiene, a qué Dios reza la víctima, el ser humano al que socorréis, al que ayudáis y arropáis devolviéndole, en muchas ocasiones, la vida y la dignidad. Tampoco Ainhoa se pregunta eso al estudiar cómo va a impactar el cambio climático en la vida de animales, plantas y seres humanos”.