Riesgos Hidrológicos
La diversidad climatológica de la Península y los dos archipiélagos, da lugar a que las precipitaciones presenten una gran variabilidad en cuanto a su intensidad y su distribución espacial y temporal dando lugar tanto a episodios de inundaciones como de sequía.
Una inundación es el anegamiento temporal de terrenos que no están normalmente cubiertos de aguas ocasionadas por desbordamientos de ríos, torrentes de montaña y demás corrientes de agua continuas o intermitentes, así como las inundaciones causadas por el mar en las zonas costeras y las producidas por la acción conjunta de ríos y mar en las zonas de transición.
A efectos de protección Civil se considerarán todas aquellas inundaciones que representen un riesgo para la población y sus bienes, produzcan daños en infraestructuras básicas o interrumpan servicios esenciales para la comunidad, las cuales se pueden encuadrar en los tipos siguientes:
- Inundaciones por precipitación «in situ», fundamentalmente en zonas urbanas, por mal funcionamiento de los alcantarillados.
- Inundaciones por escorrentía, avenida o desbordamiento de cauces, provocada o potenciada por: precipitaciones, deshielo o fusión de nieve, obstrucción de cauces naturales o artificiales, invasión de cauces, aterramientos o dificultad de avenamiento y acción de las mareas.
- Inundaciones por rotura o la operación incorrecta de obras de infraestructura hidráulica.
Por otro lado, una sequía es un período extenso de tiempo en el que la disponibilidad de agua cae por debajo de los requerimientos estadísticos de una región.
Son de destacar varios aspectos que dificultan el tratamiento de las sequías. Se trata de un fenómeno acumulativo, que se puede dilatar durante largos periodos temporales sin que su inicio o final aparezcan claramente marcados.
Esta característica de fronteras temporales difusas, también se puede aplicar a sus coordenadas espaciales. Los daños que provocan son difícilmente cuantificables ya que no son, generalmente, estructurales y aparecen en diferentes sectores.
Actualmente existe un Observatorio Nacional de la Sequía (ONS) que aglutina a todas las Administraciones Hidráulicas españolas con competencias en materia de aguas y cuyo objetivo es constituir un Centro de conocimiento, anticipación, mitigación y seguimiento de los efectos de la sequía en el territorio nacional.
