Presentación
Fuente: Instituto Geológico y Minero de España; Ministerio de Economía y Competitividad
Un alud, también denominado avalancha (galicismo), es el desplazamiento ladera abajo de una importante porción de nieve (manto nival), que puede incorporar parte del sustrato y de la cobertera vegetal de la pendiente.
Los aludes de nieve se enmarcan dentro de los procesos naturales gravitacionales que afectan a las laderas en zonas de montaña. Este fenómeno, como ocurre en otras ocasiones cuando interaccionan elementos del medio natural, deja de ser un peligro inevitable y de poca repercusión social, para convertirse en un verdadero riesgo natural ocasionando en todo el mundo numerosas pérdidas humanas y un fuerte impacto socioeconómico.
El riesgo de aludes ha existido a lo largo de la historia. Así, algunos cronistas han descrito algunos de los episodios más catastróficos provocados por este fenómeno. Tito Livio, en su narración de la travesía de Aníbal y las tropas cartaginenses por los Alpes, describe como los aludes acabaron con la vida de más de 19.000 soldados en el año 218 A.C. Otro episodio histórico, tuvo lugar en el año 1916, durante la I Guerra Mundial, cuando, en el frente austro-italiano, más de 10.000 soldados perecieron bajo los aludes provocados por los disparos de la artillería enemiga en el macizo de los Dolomitas (Italia). Mucho mas reciente es la catástrofe de Yungay, en plena Cordillera Blanca del Perú, donde un alud, desencadenado por un movimiento sísmico en las laderas del monte Huascarán, arrasó completamente el pueblo de Yungay dejando sin vida a más de 20.000 personas.
En Europa, han sido los pueblos de montaña situados en los Alpes y en el Pirineo los que han sufrido de una forma más recurrente los efectos devastadores de los aludes. Las crónicas relatan como en 1601, un alud, arrasó los pueblos de Chèze y St Martin, en el Pirineo francés, matando a 107 personas. Más tarde, en 1689, más de 300 personas perecieron en Saas-Fee (Suiza) y en el Valle de Montafon (Austria). En 1720, quedaron sepultadas más de 200 personas entre Obergsteln, Rueras y Brig (Suiza).
Entre la documentación histórica referente a los accidentes de aludes que han tenido lugar en España, cabe destacar el ocurrido en el siglo XVI, cuando una alud arrasó completamente el pueblo de Tavascán en Lérida. Otro alud destruyó completamente el Hospital de Benasque (Huesca) en 1789. Mas tarde, y después de la reconstrucción del Hospital de Benasque en una cota inferior, tuvo lugar otro alud en la otra orilla del río Esera, volviendo a destruir el Hospital de Benasque y llevándose consigo a tres niños y cinco mujeres.
No es hasta comienzos del siglo XX, con el desarrollo de la población y la necesidad de construir vías de comunicación con Francia, cuando este fenómeno empieza a adquirir una importancia más relevante. Desde entonces, acrecentado en los últimos años por el desarrollo turístico y la popularización de los deportes de montaña, se han venido sucediendo, cada invierno, accidentes provocados por aludes, dejando un número importante de fallecidos, heridos y numerosas pérdidas materiales.
Entre los aludes del último siglo registrados en España, cabe destacar los aludes producido en 1916 en las obras de la Estación Internacional de Canfranc; el alud de 1947 en Riosetas; los producidos en el Balneario de Panticosa durante los inviernos de 1960 y 1970; el alud de 1985 en Candanchú y otros.
Se estima que, desde 1929 hasta 1998, los datos globales sobre aludes producidos en España son de 92 accidentes, con un total de 332 personas involucradas, 102 muertos y 71 heridos (Rodés i Muñoz, 1998), de los cuales mas de 80 accidentes se han producido en los últimos diez años de ese periodo, con una media de 7 personas fallecidas por año. En la Cordillera Pirenaica cabe destacar que el 50% de estos accidentes fatales ocurren en el Pirineo oscense.
Planes
Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos Adversos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Enlaces
Web de la Asociación para el conocimiento de la nieve y los aludes (ACNA).

Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de Fenómenos Meteorológicos.pdf