El Sol interactúa física y magnéticamente con todos los objetos del Sistema Solar, ya sean naturales o artificiales, con un nivel de actividad que sigue un ciclo de máximos y mínimos que se repiten aproximadamente cada 11 años y que da lugar a lo que traducido al español entendemos como meteorología espacial, expresión que viene del término inglés "space weather".

En las épocas de actividad máxima, los efectos físicos y magnéticos sobre la propia Tierra y sobre los dispositivos eléctricos y electrónicos desarrollados por el hombre, pueden tener un impacto significativo, incluso provocando daños. Por su probabilidad de ocurrencia y su impacto social, este tipo de eventos se clasifican científicamente como de baja frecuencia / alto impacto, es decir:

  • Tienen un periodo de retorno muy elevado, que no fuerza a la sociedad a disponer de planes de emergencia actualizados.
  • Tienen grandes probabilidades de tener un acusado impacto social por los daños que pueden causar en sistemas tecnológicos, cada vez más interdependientes.

Entre los sistemas potencialmente afectados por la meteorología espacial figuran la localización mediante GPS, las telecomunicaciones, las operaciones vía satélite, el seguimiento espacial, la radionavegación, las redes eléctricas y las redes de transporte de combustible.

En la actualidad, los riesgos derivados de la meteorología espacial son objeto de extensivos estudios en varios países del mundo, tomando en consideración el análisis de eventos pasados y su posible impacto, caso de repetirse con mayor o menor intensidad, en los actuales sistemas tecnológicos cada vez más extensos e interdependientes.

Por ejemplo, en mayo de 2008 y bajo el auspicio del Panel de Estudios Espaciales del Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos (NRC, National Research Council - Space Studies Board), se celebraron una serie de conferencias para determinar el impacto socioeconómico de los eventos extremos de la meteorología espacial, en las que participaron representantes gubernamentales, académicos y de la industria. Como resultado de dichas conferencias, el NRC publicó un informe titulado "Severe Space Weather Events. Understanding Societal and Economic Impacts Workshop Report", que refleja, claramente, cuáles son los riesgos derivados de la meteorología espacial y qué acciones se están tomando al respecto en los Estados Unidos.

La preocupación en Estados Unidos sobre los riesgos derivados de la meteorología espacial, ha llegado a plasmarse a nivel legislativo a través de la "Grid Reliability and Infrastructure Defense Act", acta en la que se ponen de manifiesto las vulnerabilidades de la red de transporte eléctrico norteamericana ante eventos como pulsos electromagnéticos o tormentas geomagnéticas.

En España, diferentes instituciones llevan tiempo estudiando y analizando el fenómeno en si, la forma en que se repite, las zonas del planeta que pueden verse más afectadas, así como desarrollando diversas medidas con el fin de mitigar y responder a las consecuencias que pueda ocasionar este fenómeno.

Desde la Dirección General de Protección Civil se organizaron, durante los días 23 y 24 de marzo del 2011 en la Escuela Nacional de Protección Civil, las primeras jornadas sobre Clima Espacial. Hasta ahora, se han celebrado cuatro jornadas técnicas, la última el 24 de marzo de 2015. En el apartado Documentación de este mismo riesgo se incluyen algunas de las presentaciones que se expusieron durante las diferentes jornadas. Si alguien está interesado en recibir el DVD que se ha editado con la información aportada en cada una de ellas, póngase en contacto con el Área de Riesgos Naturales de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, y con mucho gusto le haremos llegar un ejemplar.

Si bien, estamos en un periodo en el que la probabilidad de ocurrencia del fenómeno es menor, no obstante es necesario seguir con la vigilancia de la actividad solar, aunque dada la latitud geográfica en que nos encontramos las previsibles consecuencias no parece que pudieran ser especialmente dramáticas,

Consultas y sugerencias: riesgosnaturales@procivil.mir.es