abajo arriba
 VADEMECUM  REMER
 Océanos y mares

Océanos y mares
       Relieve submarino
       El mar como regulador térmico
       Las corrientes marinas

océanos y mares  

Ocupan el 70 % de la superficie del planeta. La masa de aguas oceánicas se reparte, casi en su totalidad, entre tres grandes océanos: Atlántico, Pacífico e Índico.


  Relieve submarino

El fondo de los mares es muy accidentado. Existen mesetas, cordilleras y profundas depresiones.

Dorsales oceánicas. Son similares a cadenas montañosas sumergidas, en las que a veces emergen algunos puntos que forman archipiélagos o islas, generalmente de naturaleza volcánica. Por ejemplo la dorsal atlántica que recorre el Océano Atlántico de Norte a Sur y da lugar a islas como las Azores.

Cubetas marinas. Son inmensas depresiones con profundidades entre 2.000 metros y 4.000 metros, encuadradas por los bordes de las plataformas continentales.

Fosas. Son entalladuras estrechas y muy profundas, que se encuentran, generalmente, en el borde de los continentes o de los arcos de islas. La más profunda es la Fosa de las Marianas en el Pacífico, y tiene casi 11 Km de profundidad.

  El mar como regulador térmico

Las radiaciones solares recalientan la capa superficial de los océanos y los mares. El grado de insolación dependerá de la latitud y la estación del año.

Las aguas del mar tienen una gran capacidad calorífica. Se mantienen a una temperatura superior a la de las capas de aire que tienen encima y sobre todo son menos sensibles que los continentes a las variaciones estacionales y cotidianas de la insolación (la capacidad calorífica del agua es mayor que la de la tierra).

  Las corrientes marinas

Son provocadas por el viento, la rotación de la Tierra y los movimientos de compensación. En las zonas intertropicales las aguas de superficie son impulsadas hacia el Oeste, al chocar contra los continentes se desvían bien hacia el Norte o hacia el Sur y constituyen el punto de arranque de vastos movimientos giratorios.

Las corrientes costeras generalmente ocasionadas por el giro de la Tierra y por movimientos de compensación de las corrientes ecuatoriales aportan aguas frías a las fachadas occidentales de los continentes. Por ejemplo, las corrientes de California y Humboldt en América, y las de Canarias y Benguela en África.

Las corrientes polares aportan aguas muy frías desde los polos a las zonas templadas. Por ejemplo, el Labrador en Canadá y Oya-Chivo en el Japón.

El Gulf Stream, corriente que nace en el Golfo de Méjico y atraviesa el Atlántico hasta las costas de Europa Occidental, tiene particular importancia en nuestro continente atemperando toda la fachada oeste del mismo.

arriba

  Red Radio de Emergencia - R E M E R -

DGPCE